miércoles, 13 de abril de 2011

LA DECISIÓN DE LA PRINCESA (Cuento)

Hoy hemos recibido en nuestra clase una visita muy especial.
Ana, la mamá de Rubén, ha venido a contarnos un precioso cuento que ha escrito David, un amigo de la familia.
El cuento se llama "La decisión de la princesa" y trata sobre un rey, Don Pedro, que quiere buscar un buen marido para su hija, la princesa Paula.
El rey quiere casarla con Don Rodrigo, un caballero valiente y apuesto, pero la princesa prefiere elegir entre más candidatos.
Deciden organizar un torneo y escoger como marido al caballero ganador.
Al torneo se presenta también un campesino pobre, con una tapadera como escudo, una rama de árbol como lanza, un cubo que le servirá de casco, y un viejo y delgaducho caballo. Está verdaderamente enamorado de la princesa y desea ganar el torneo a toda costa a pesar de ser un humilde campesino.
Todo el mundo se ríe de él y el rey no quiere dejarle participar porque no está a la altura... pero la princesa insiste para que se le dé una oportunidad.
Las pruebas las gana Don Rodrigo pero, en el último momento, la princesa Paula quiere hacer una pregunta a cada uno de los participantes para decidir con quién se casará:
"¿Qué vida me esperará si llego a ser vuestra esposa?"
Don Rodrigo le ofrece ganar todas las batallas, llevarle regalos cuando vuelva de los viajes, gobernar él solo en el reino... a cambio le pide obediencia y dedicación completa.
El campesino, sin embargo, prefiere que gobiernen los dos juntos, no desea que la princesa se convierta en su esclava, quiere compartirlo todo con ella, no luchar ni matar en las batallas sino arreglar los problemas mediante el diálogo, ¡desea la paz en su pueblo!

¿Con quién creéis que se quedará nuestra princesa?
Pues sí... ¡con el mismo que estáis pensando! Para soponcio de su padre, el rey, claro.
Pero, finalmente, incluso el rey Don Pedro comprendió que lo más importante era que su hija fuera feliz al lado de un hombre valiente y bondadoso, el que ella había escogido.
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.

Esto es sólo un resumen. Ana nos lo ha contado con todo detalle.
Incluso nos ha traído unas ilustraciones del cuento que han coloreado Rubén, Miguel y Paula.
Ana, no sabes cuánto te agradecemos que hayas querido compartir con nosotros/as este ratito de tu tiempo.
Superar los nervios, afrontar el miedo escénico (porque aunque sean niños/as pequeños/as... ¡¡son muchos y no estáis acostumbrados!!), eso... no tiene precio.
Mil gracias, de corazón. Vuelve siempre que quieras.

Si queréis ver algunas fotos, pinchad sobre la imagen:




8 comentarios:

Noelia dijo...

jeje, se les ve a todos muy atentos a lo que les decía Ana, que bien!!! supongo la ilusion que les hará ver caras nuevas en clase. El año pasado yo fuí a leer un cuento y me quedé impresionada de la atencion que prestaron, yo pensaba que no me iban a hacer ni caso.... es estupendo verlos a todos atendiendo a lo que una dice...
y seguro que a Ruben no se le olvidará en la vida la visita de su mami... jeje Un beso a todos

manita dijo...

yo quiero ir a contar un cuento o lo que sea ¿puedo?

Natalia dijo...

bien por Ana!!!! al principio se pone una nerviosa con tantos niños jeje pero ellos agradecen tanto ver a un papi o a una mami que te lo hacen pasar genial. Eva prometo prometo que ire a hacer algo antes que acabe el curso (no me olvido jeje)

Ana dijo...

Me lo pase genial contandoles el cuento. Luego ellos me contarón varias poesias y unas canciones. Al principio pase un poco de vergüenza, pero poco a poco y gracias a Eva se fue pasando. Gracias Eva por dejarme pasar un ratillo con vosotros. Besos

Eva dijo...

Siempre os digo lo interesante que es que vengáis a clase a contarnos cositas... ese contacto es muy especial. Y, desde luego, no lo olvidan fácilmente.
Además, nos ayuda a estrechar lazos con los papás y mamás de nuestros/as compañeros/as.
No tiene precio, y unque es cierto que se ponen nervios@s cuando nos visita alguien, merece la pena.
Un beso a todo el mundo.

Eva dijo...

Ay, manita! Ya me gustaría a mí que pudieras venir... los dejaría en tus manos sin ninguna duda. ¡Con lo que tú vales!
Un beso grande.

Eva dijo...

¡¡¡Pues buena cosa me has dicho, Natalia!!!
Te aseguro que soy yo quien no se va a olvidar de tu suculento ofrecimiento, no lo dudes. No te vas a librar, jeje.

Eva dijo...

¡Gracias a ti, Ana!
Ya sabes que estamos encantad@s con vuestras visitas.
Cuando quieras vuelves por aquí.
Te recibiremos nerviosill@s, jiji, pero con muchas ganas.
Un beso enorme.