lunes, 17 de octubre de 2011

LA AJETREADA VIDA DE UN GRAN JEFE - LA IGUALDAD

En este capítulo conocemos al Gran Jefe indio Plumapavo. Físicamente nunca lo habían visto en ninguna de las historias anteriores. 
Lo que más les sorprende a todos es que usa gafas:


Pantera Feroz: Seño, Plumapavo tiene gafas...
Flecha Veloz: ¿A que las gafas no existían en los indios?
Luna Gris: Las hacían con huesos.
Flecha Veloz: Pero ahí se veían las gafas con cristales...
Serpiente Rápida: Sí, pero las hacían con los huesos de los animales y luego le ponían los cristales.

Este cuento, con el que se trabaja la igualdad de géneros, nos muestra cómo el Gran Jefe de la tribu realiza la mayor parte de las tareas del hogar: recoge el tipi, prepara el desayuno a su hijo, corta leña para el fuego, prepara la comida... saca la basura.
Hablamos durante un rato sobre quién hace las tareas en nuestras casas y de qué manera podemos nosotros ayudar.
No vamos a contar aquí los detalles, sólo algunas intervenciones a grosso modo:




Guepardo Veloz: Todos tienen que ayudar en casa, los papás y las mamás y los niños también a recoger sus cosas y todo.
Lagartija Corredora: Y los abuelos también ayudan.
Flecha Veloz: No, los viejos no porque se cansan. Los que se van a morir dentro de muy poco no pueden ayudar en casa...
Pantera Feroz: Yo hice un pastel de melón en mi casa y le ayudé a mi madre.
Unicornio Volador: Yo ayudo también a mi mamá.
Serpiente Rápida: Yo trabajo con mi madre y me pongo el pijama y los zapatos yo solo.
Gavilán Rojo: Yo ayudo haciendo la comida y las croquetas y las verduras y todo.
Serpiente Rápida: Debemos trabajar en equipo.
Tigre Feroz: Yo en este mes he ayudado a mi madre a hacer la comida.
Estrella de amanecer: ¿Qué comida?
Tigre Feroz: Hamburguesas.
Gavilán Rojo: Eso está chupao.
Águila Veloz: Hay que ponerle la hamburguesa, lechuga, tomate y cebolla.
Caballo Blanco: Yo ayudo a mi madre a limpiar toda la casa.
Águila Veloz: Yo le ayudo a mi hermana a darle de comer al hámster.
Guepardo Veloz: Mi padre y mi madre pusieron las fundas de mi colchón y yo les ayudé a poner las sábanas y a hacer la cama.
Águila Roja: Yo ayudo a hacer la tortilla a mamá y todo.
Alae: Yo siempre ayudo a mi madre a hacer la comida.
Serpiente Rápida: Mi madre hace la ropa y yo la llevo en la mano para arriba. Mi madre me dice que la ponga en la cama suya y yo subo y la pongo ahí. Y yo ayudo mucho a mi madre con la fregona.
Estrella de amanecer: ¿Qué pasaría si no ayudáramos todos en casa?
Oveja Voladora: Que las mamás se enfadan.
Serpiente Rápida: Si las mamás y los papás lo hacen todo se cansan mucho y deben acostarse para descansar.
Gavilán Rojo: Hay que ayudar.

8 comentarios:

Pablo dijo...

El juego que está dando el proyecto de los indios!!!, no pensaba que daría para tanto. Lo mejor, el montón de valores que están viendo. Jefa india: buena elección!!!

Natalia dijo...

Ole Por estrella de amanecer!!! El curso pasado estuve en una reunión con padres y hablamos sobre la igualdad...me quedé de piedra al ver los prejuicios que todavía existen...y hablo de españoles, porque en otras culturas hasta llego a comprenderlo. Pero los niños tienen que saber que todos somos iguales y tenemos la misma responsabilidad en las tareas. Buen trabajo seño!

Eva dijo...

Es verdad que esto está dando de sí, Pablo, ¡gracias también a las aportaciones de las familias!
En cuanto a los valores, fíjate que yo no me había planteado nunca hacer un proyecto sobre los indios pero este verano, un buen amigo mío (autor del libro) me lo regaló y me gustó tanto que pensé que se le podía sacar muchísimo partido.
Los niños están enganchados y es que, además de enseñar valores esenciales, está escrito en una irresistible clave de humor que hace reír a cualquiera (yo a veces me río a carcajadas mientras les cuento algunas historias).
Un libro más que recomendado.
Además, me alegro muchísimo de haber escogido este proyecto porque con él, TODOS estamos aprendiendo un montón, ¡yo la primera!

Eva dijo...

Es cierto, Natalia, aún existen montones de prejuicios muy cercanos a nosotros.
Y los prejuicios no son algo con lo que nacemos, en absoluto. Los vamos formando según lo que vemos y vivimos a nuestro alrededor y, por supuesto, a partir de las enseñanzas de nuestros padres y educadores.
De ahí la importancia de ofrecer a los niños modelos adecuados a seguir (ya que, principalmente, aprenden por imitación).
Desde pequeñito crece el arbolito, ¡sin ninguna duda!

Inma dijo...

Pues sí que se le está sacando partido.Enhorabuena al autor del libro que gracias a él y la Seño aqui estamos todos enganchadisimos a este proyecto no solo los peques.Y por supuesto estoy contigo,TODOS,estamos aprendiendo mucho,sin duda.

Eva dijo...

¡Ya lo creo, Inma! Tengo entendido que algunas familias ya os habéis hecho famosillas en la biblioteca pública y en las tiendas de bricolaje...
Y es que el saber no ocupa lugar.
¡Gracias!

Mente inquieta dijo...

Si no te importa, te etiqueto en mi artículo sobre la conciliación familiar y laboral. Gracias y enhorabuena por tu trabajo.

Eva dijo...

¡Gracias a ti!
Y gracias, sobre todo, al autor de este cuento, Sebastián Rodríguez Martín con sus Pieles rojas a todo color.
En él se refleja una interesante visión sobre el tema de la igualdad de géneros.
¡No te lo pierdas!